Archivo de Junio 2007
DUODECIMA PELICULA
Junio 30, 2007UNDECIMA PELICULA
Junio 24, 2007El mundo, de Jia Zhanke, China, 2004.

DECIMA PELICULA
Junio 16, 2007Fuera de juego, Jafar Panahi, Irán, 2006.
La quinta película del realizador de El círculo vuelve a explorar, como en aquella oportunidad, la posición de la mujer en la sociedad iraní, siendo esta ocasión más accesible y divertida aunque no menos ambiciosa sociológica y estéticamente. La anécdota, el motor de la historia: un partido de fútbol entre Bahrain e Irán que define la clasificación para el mundial de Alemania 2006, y el deseo de muchas mujeres de ver en la cancha tal evento deportivo. El problema es que el acceso a los estadios está prohibido a las mujeres, y éstas entonces eligen disfrazarse de hombres para acceder a la cancha. Inteligente y cómica, Fuera de juego no tiene un protagonista definido, aunque cada personaje permanece en el recuerdo tras finalizar la película. La maestría de Panahi, antiguo colaborador de Kiarostami, es utilizar un elenco de hombres y mujeres que, a través de diálogos precisos y situaciones verosímiles, materializan una idiosincrasia y una cultura atravesada por un conflicto pleno entre tradición y modernidad. El fuera de campo y los planos secuencias son una marca registrada del director, pero aquí se ajusta perfectamente al relato, ofreciendo el mejor suspenso y una incuestionable veracidad, como en la escena magistral cuando una mujer tiene que ir al baño. Más allá de la ficción, Fuera de juego es un ejemplo de cómo hacer crítica social a través de una comedia, el género más propenso a la imbecilidad por la exigencia que de éste se predica. (Roger Koza)
NOVENA PELICULA
Junio 8, 2007Viento de Tierra, de Vicenzo Marra, Italia, 2004

El segundo largometraje del joven y lúcido director italiano Vincenzo Marra, cuya historia sobre una familia de clase trabajadora napolitana, atravesada por una realidad socio-económica desprovista de toda esperanza, conmueve sin apelar jamás al sentimentalismo kitsch propio de un tipo de cine social. Neorrealismo del siglo XXI, aquí un joven intenta buscar un horizonte vital, mientras que sus opciones son plegarse a la mafia o traficar drogas. Y elige una posibilidad no menos cuestionable, la carrera policial y militar, institución bestial no exenta de peligros, algunos inimaginables. Drama seco y elegante, el título alude a un tipo de viento que aleja a los marineros de la costa, metáfora perfecta de cómo la alienación aleja a la gente de una vida digna. Indirectamente, esta película es la mejor exposición crítica sobre el efecto estructural del reinado de Berlusconi en la vida del pueblo italiano, y advierte además que las nociones de primer y tercer mundo ya se aplican al interior del llamado primer mundo. Puede gustar o no, pero como dice su realizador, nadie objetará su verdad. Un film, como diría Serge Daney, que te mira. (RK)
OCTAVA PELICULA
Junio 5, 2007La felicidad de los Katakuris, de Takashi Miike, Japón, 2001

Entre las siete películas que Takashi Miike realizó durante el 2001 se encuentra esta comedia musical, entre experimental y kitsch, capaz de combinar en un par de secuencias elementos de La novicia rebelde, el video Thriller de Michael Jackson cuando todavía era un ser humano y un estilo surrealista de animación cercano al realizador checo Jan Svankmajer. Una primera mirada puede dar la impresión de que se trata de un conglomerado de escenas delirantes que vertebran la historia de una familia tradicional, trasladada recientemente al campo, en búsqueda de felicidad mientras llevan adelante una hostería. Pocos son los huéspedes, aunque cada uno de ellos representa un determinado perfil psicológico propio de una sociedad específica, aunque ligados por un destino común: la muerte. Pero una mirada más atenta revela que detrás de este festivo e ilimitado irracionalismo de superficie hay una meditación filosófica sobre la soledad individual y la contingencia de nuestra especie. Darwiniana de principio a fin, Miike experimenta con el lenguaje cinematográfico plano tras plano, y ello puede desconcertar, incluso emocionalmente. Una muerte puede provocar un número musical y de un instante de plena alegría colectiva se predica a veces los pasajes más melancólicos y cósmicos. El epílogo, en ese sentido, es un buen ejemplo. Ligeramente basada en un filme coreano, La familia tranquila, de Ji Woon Kim, la traducción por parte de Miike de aquella película a su singular mundo confirma que su talento está por encima de las películas de yakuzas clase b y su gusto por la violencia extrema. (Roger Koza)

