LO QUE QUEDA DEL CURSO

By elojosoberano

 

23 de octubre: Hambre, Reino Unido, 2008, seguido por Elegía de Moscú, Rusia, 1988.

30 de octubre: Elegía de Moscú, Rusia, 1988, seguido por Un hombre sobre un cable, Reino Unido, 2008

Lectura: Capítulo 1 de Ruiz.

6 de noviembre: Su hermano, Francia, 2005 seguido de El ciclista, Irán, 1989.

Lectura: Segundo capítulo de Ruiz.

13 de noviembre: El misterio de Cristóbal Colón, Francia-Portugal, 2008 seguido por Gonzo, EE.UU., 2008.

20 de noviembre: La vaca, Irán, 1969, seguido por Oro Carmesí, Irán, 2003.  

27 de noviembre: Soldado de papel, Rusia, 2008, seguido por Fragmentos, Israel, 2009.

Lectura: Cierre de cine iraní.

4 de diciembre: 4, Rusia, 2006 seguido por 35 rhums, Francia, 2008.

Lectura: Cine de poesía, de P.P. Pasolini y cierre del tema poética de cine.

11 de diciembre: Película sorpresa y exposición del tema El cuerpo y su representación en el cine.  

3 comentarios para “LO QUE QUEDA DEL CURSO”

  1. spiry Dice:

    Entre muchas otras cosas, encontré en “poéticas del cine” una idea por la cual me sentí sumamente atraído, la idea del “delincuente visual”. Es decir, aquel espectador incapaz de seguir el hilo de la historia de una película, que sólo halla interés en las formas involuntarias que se deslizan furtivamente. Aquel que sigue una película compuesta de detalles obsesivos. Creo que este curso me sirve justamente para ejercer esa suerte de delincuencia visual, para ejercitarme en otro modo de ver cine y en otro modo de verme y de pensarme a mi mismo. En contraposición al “delincuente visual” se encuentra la “teoría del conflicto central” con sus teóricos e inquisidores que disciplinan tanto a los realizadores como a sus espectadores. Estos espectadores solo quieren ver “aquellas películas que la especia humana adora. Historias- ídolos, previstas en guiones de concreto armado y dirigidas según reglas que tienen fuerza de ley.” Allí el espectador se encuentra obligado a tomar partido, se identifica con el ídolo y espera cómodamente su victoria.

    Esta tesis de Ruiz se ve reflejada de alguna manera en lo que Zizeck considera como el mandato de nuestros días. El mandamiento que condensa el resto de los mandamientos, el ideal humano que corresponde a nuestra democracia liberal es, “debes gozar”. Creo yo que, esa premisa es la que define al espectador de la teoría del conflicto central. En una entrevista realizada cuando Zizeck vino a Argentina dijo al respecto:
    “. . .Se impone la diversión, porque de lo contrario nos sentimos culpables. Es como una moral kantiana al revés. En otros tiempos la obligación moral era llevar una vida “decente. Si traicionabas a tu esposa, te sentías culpable por buscar el placer. Ahora se trata de lo contrario, si no buscas el placer, si no estás dispuesto a gozar, te sientes culpable. Y no estoy hablando de una hipótesis abstracta. Me encuentro todo el tiempo con psicoanalistas que me dicen que ésa es la razón por la cual la gente acude a la consulta. Se sienten culpables de no gozar lo suficiente. La gran paradoja es que el deber de nuestros días no impone la obediencia y el sacrificio, sino más bien el goce y la buena vida. Y quizá se trate de un mandato mucho más cruel.. La paradoja de la sociedad permisiva es que nos regula como nunca antes.. .” (Entrevista a Zizechk, Diario Mar de Ajo Entrevista de JOSE FERNANDEZ VEGA ).
    Si este espectador adiestrado no consigue gozar y el demonio del mediodía se cierne alrededor suyo, entonces una ansiedad y un sentimiento atroz de culpa irreprimible se apoderará de él.

    Y ¿que es gozar para el espectador disciplinado en la teoría del conflicto central?, gozar es entretenerse, es embarcarse en un viaje, en una ficción deportiva, preso de la voluntad del protagonista en las diferentes etapas del conflicto central. Es que la felicidad, dice Ruiz, es para la utopía hollywodense, la orquestación de un conjunto de disposiciones plebiscitadas como buenas. En ese orden, la felicidad siempre tiene causas explicables. Barthes nos dice que la felicidad de vivir no puede ser más que una noción romántica “ darle a la naturaleza la apariencia de un ethos generalizado sin preocuparse de la sociedad que la habita es un rasgo de la burguesía y de las clases medias, al menos cada vez que se colocan en una situación burguesa (vacaciones, naturaleza, excursiones, Costa Azul)…Cantar la felicidad de vivir sin postular nunca las condiciones, los límites de esa felicidad, solamente se puede hacer rechazando , de una manera o de otra la historia y su combate…” ( R. Barthes, Matisse y la felicidad de vivir).

    Por último, no puedo dejar de expresar mi fascinación por las disgresiones de Raúl Ruiz, especialmente por las referencias a las anécdotas chinas al ilustrar que mundo real y mundo pintado se vuelven indiscernibles, y que las fronteras entre el mundo audiovisual y el mundo cotidiano tienden a esfumarse. También resultan sumamente interesantes las ideas de Florenski en relación a los sueños. Es por eso que quiero sumar una disgresión más, a las citadas por Ruiz. Me refiero al sueño de Chuang Tzu, que Borges menciona en su “nueva refutación del tiempo”.
    Chuang Tzu, hará unos veinticuatro siglos, soñó que era una mariposa y no sabía al despertar si era un hombre que había soñado ser una mariposa o una mariposa que ahora soñaba ser un hombre.

  2. danielaeg@yahoo.com Dice:

    Ya que hablamos al pasar de Santiago Loza… a mi me gustaría tener una clase al respecto de su cine. Cuando vi “Extraño” tuve un enorme desconcierto ya que por esos días había leído la liturgia del nuevo cine latinoamericano y esa película se apareció casi como una herejía… el relato es algo así como la crónica de una enajenación. Pero… ¿es una denuncia, una condena o una celebración de esa enajenación?

  3. elojosoberano Dice:

    Querida Daniela: hablaremos en casa sobre Loza. Es pertinente. Su tema es el cuerpo. RK

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